viernes, 31 de enero de 2014

Una pregunta sobre el cambio

En una ocasión un joven adinerado se acercó a Jesús el Nazareno y le preguntó: ¿qué haré para heredar la vida eterna? Aplicada a nuestros días esa pregunta se podría formular de la siguiente manera: ¿cómo puedo cambiar? ¿Cómo puedo ser una mejor persona en todo lo que hago? La pregunta del joven rico, aunque era una pregunta sincera, era incompleta pues no tomaba en cuenta que la vida eterna tiene que ver más con lo que somos que con lo que hacemos. Esta es la razón por la cual las Escrituras nos enseñan que “la salvación no es por obras, para que nadie se gloríe”. Jesús le ofrece al joven una respuesta en tres niveles.
La primera parte de la respuesta de Jesús fue: Los mandamientos sabes…”. Esta respuesta era como una especie de sondeo de la condición espiritual de su interlocutor. Podríamos decir que era una forma de hacerlo consciente para prepararlo para el cambio. Todo cambio se produce cuando podemos pasar de la inconsciencia a la conciencia. Para que el cambio sea total necesitamos aprender a conquistar tres niveles. Estos son: 1) el hacer, 2) el pensar y 3) el sentir. Los mandamientos que Jesús le recuerda al joven rico apelaban al primer nivel: el de las acciones. Muchas personas se quedan en este nivel y no logran el cambio total, la herencia de la vida eterna, porque no están dispuestos a seguir creciendo.
Jesús le lanza entonces a su oyente el desafío de trascender el área del hacer y avanzar a la conquista de los pensamientos. Le dice entonces: “Aún te falta una cosa: vende todo que lo que tienes…”. Realizar este cambio de prioridades requeriría de un cambio completo en la manera de pensar. Nuestra manera de actuar puede ser correcta porque comprendemos que si no hacemos el bien tendríamos que sufrir las consecuencias. Muchas veces nuestras buenas acciones están motivadas por el temor. Pero esto puede producirnos un conflicto interno mayor pues resultamos haciendo algo y pensando algo totalmente opuesto. Tratar de cambiar nuestra manera de pensar es lo que más temor produce porque tenemos la tendencia a identificarnos con lo que hacemos o con lo que tenemos. Tomar conciencia de nuestros pensamientos es poder entender que somos más de lo que vemos. Debemos aprender a encontrarnos dentro de nosotros mismos para poder crecer y estar listos para heredar la bendiciones mayores de la vida. En esta tarea de auto-reconocimiento nos vamos a encontrar con muchas cosas de nosotros que quizá no nos gustarán pero que debemos enfrentar aunque nuestros sentimientos se vean alterados.
El joven rico tuvo esta oportunidad en la última parte de la respuesta de Jesús: “…dalo a los pobres y tendrás tesoro en el cielo.”Cuando el joven tomó consciencia de sus pensamientos vio la realidad de su vida y esto le asustó. El relato bíblico concluye diciendo que “…él, oyendo esto, se fue muy triste, porque era muy rico”. La persona que no puede ver su propia condición no puede ver tampoco las necesidades de los demás. Hasta este momento del encuentro entre Jesús y el buscador de la vida eterna, no había ningún problema en el hecho de que el joven sintiera tristeza. Sus sentimientos se alteraron al considerar lo que iba a perder, la renuncia que tenía que hacer de aquello con lo cual se había identificado, el abandono de sus posesiones.
Tuvo que ser confrontado también con su avaricia, su egoísmo y su falta de misericordia. Este es parte del proceso necesario para el cambio. Pero el problema real empezó cuando el joven se fue de la presencia de Jesús. Este acto significó el abandono de la consciencia y por lo tanto, la falta de cambio. La actitud correcta hubiera sido quedarse ante el Maestro y decirle cómo se sentía y pedirle que le mostrara la manera de poder conquistar sus sentimientos y sus emociones para lograr el control total de su vida.
El joven rico se acerco a Jesús con una pregunta y un deseo. El Maestro le dio una respuesta y la forma de alcanzar ese deseo. Pero el joven rico decidió continuar en la ignorancia y la inconsciencia, en la oscuridad. Aprendamos a llevar esta oportunidad de cambio a nuestras acciones, a nuestros pensamientos y a nuestros sentimientos y recibamos las bendiciones que esto produce en nosotros aquí y ahora.

Junto contigo en el camino,
Coach Alex

martes, 28 de enero de 2014

Programa de Coaching para el Manejo del Enojo


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Programa de Coaching Para Parejas Divorciadas Con Hijos


A través de este programa usted aprenderá a:

  • Proteger a sus hijos del conflicto de divorcio
  • Manejar su enojo
  • Negociar de manera pacífica con su ex-pareja
  • Establecer una relación positiva y duradera como "co-padres"



Esto es lo que usted aprenderá:

1ra Sesión:

Comprometerme a Cuidar (Enfocados en los Hijos o Fuera de Enfoque)

2da Sesión:
Permitirle A Mi Hijo/a  Amar a Ambos Padres (Un Plan para la Paz o Sentir la Tensión)

3ra Sesión:
Cambiar Mi Papel A Largo Plazo (Desenlazarte o Enlazarte)

4ta Sesión:
Escoger Mi Senda Personal (Mejorándolo o Amargándome)

5ta Sesión:
Manejar Mi Propio Enojo (Ni Pelees Ni Te Ausentes)

6ta Sesión:
Tomar el Control Del Conflicto (Apagar o Avivar el Fuego)

7ta Sesión:
Negociar Los Acuerdos (Todos Ganamos o el Ganador Se Lo Lleva Todo)

8ta Sesión:
El Ser Co-Padres Es Para Siempre (La Cooperación o el Conflicto)

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¡No es Justo!

¿Cuántas veces hemos escuchado esta frase en labios de las personas alrededor de nosotros? Es la frase preferida de los niños cuando el tamaño del pastel o la cantidad de helado que reciben es más pequeña que la que reciben otros. Y para complicar más la situación los padres le refuerzan la creencia de que la vida debería ser justa cuando le arreglan la porción tomando un poquito de los demás para que se sienta bien.
La actitud correcta debiera ser que los padres respondan: “Es cierto, la vida no es justa, nunca lo va a ser, así que sigamos adelante y disfrutemos lo que tenemos”. Un día, el niño que se queja del pequeño pedazo de pastel que recibe tendrá que enfrentar situaciones aparentemente injustas en su vida y ¿qué bases tendrá para resolverlas victoriosamente?
De adultos la queja del niño, de que no es justo recibir un pedazo pequeño de pastel o menos helado que otros, se transfiere a otras áreas. Las frases ahora son “no es justo que mi pareja me sea infiel”, “no es justo que todas mis amigas estén embarazadas y yo no pueda tener un bebé”, “no es justo que todas mis amistades tengan dinero y yo siga en la pobreza”. Entonces el corazón se llena de odio, de rencor, de envidia, de preocupaciones, de ansiedad, de temores y muchos otros males.
Lo que realmente importa no es determinar cuán justo o injusto es algo si no entender que todo ser humano necesita diferentes lecciones para crecer en amor y en plenitud de vida. La persona que "nace con una estrella" y que lo tiene todo, tiene que aprender diferentes lecciones de la persona que ha nacido en la pobreza y que requiere encontrar su salida. Sin embargo, para muchas personas es más fácil decir “Esto no es justo” que enfrentar los desafíos de la vida con una actitud valiente que incluya compasión por nosotros y por los otros y la disposición de aprender las lecciones de la vida.
La próxima vez que se oiga a sí mismo(a) decir “Esto no es justo” haga un alto y ponga atención a lo que esta frase está impidiendo que usted sienta. ¿Está tratando de evitar sentir compasión por usted o por otra persona? ¿Está tratando de evitar enfrentar la realidad de la vida? ¿Siente dolor, tristeza, rabia o desánimo y la frase “no es justo” le ayuda a evitar experimentar esos sentimientos?
Se requiere de mucha valentía para transitar la senda de la vida que nos lleva al desarrollo del amor por nosotros y por las demás personas. Aceptar que no siempre todo es justo es parte de esta senda.
Junto contigo en el camino,
Coach Alex

Así como te trates te tratarán los demás

¿Qué hacer cuando tu pareja no te ama por quien tú eres? ¿Cómo aceptar una relación en la que no sientes que se te aprecia, o en la que piensas que es tú culpa lo que está sucediendo? ¿Cómo puedes cambiar una relación así? ¿Cómo puedes mejorarla?
Hay dos maneras de responder a estas preguntas.
Primeramente explora dentro de ti.
¿Sientes aprecio por tu propia persona? Si te juzgas y te dices que es tu culpa lo que está sucediendo en tu vida, eso suena como que no te aprecias. Frecuentemente los demás nos tratan de la misma manera en que nos tratamos. ¿Te aprecias? ¿Te amas? ¿Te valoras? Este es el tipo de preguntas que debes formularte.
Imagínate por un momento que tu ser interno que siente, es como un niño o niña. Ese niño o niña interno, ¿siente que le amas, que le valoras, que le aprecias? Este debe ser tu punto de partida.
Si te amas y te valoras (en lugar de juzgarte y esperar que tu pareja te haga sentir apreciado a apreciada) pero tu pareja no te aprecia, necesitas aceptar el hecho de que tu pareja es una persona poco apreciativa. Sin embargo, la actitud de muchas personas es diferente. De la forma en que hablan es como si se abandonaran a sí mismas por no valorarse ni apreciarse, lo cual les lleva a exigir a sus parejas que les den lo que ellas mismas no pueden darse. Talvez tu pareja está mostrando algún tipo de resistencia al hecho de que le estás haciendo responsable de lo que estás sintiendo acerca de tu propia persona.
Una manera de mejorar las relaciones con tu pareja es enfocarse en el cambio propio. Tienes que aceptar el hecho de que no tienes control por lo que tu pareja decide ser, pero si tienes control total sobre lo que tú escoges ser. Es muy posible que tu relación mejore si asumes el 100% de responsabilidad en tus propios sentimientos.
Esto significa que cuando te empieces a sentir despreciado o despreciada, debes ir dentro de ti y ver si te estás abandonando a ti mismo(a). ¿Estás ignorando tus sentimientos? ¿Te estás juzgando a ti misma(o)? ¿Estás adormeciendo tus sentimientos con algún tipo de adicción? ¿Estás obligando a tu pareja a que se haga responsable de tus propios sentimientos?
En segundo lugar, explora el asunto con tu pareja
Por supuesto que nos gusta sentirnos apreciados. Nos ponemos tristes cuando eso no ocurre. Si has aprendido a amarte y apreciarte verdaderamente, entonces debes enfrentar el asunto con tu pareja pero siempre partiendo de la idea de aprender no de imponer. Puedes iniciar la plática de esta manera: “Me parece que no me aprecias. ¿Hay algo en ti o entre nosotros que te dificulte apreciarme?
Talvez tu pareja sienta que sí te aprecia pero que ere tú quien tiene dificultad en aceptar el aprecio. Quizá tu pareja se resiste a alguna forma de conducta controladora en ti de la cual no te has dado cuenta. Es posible también que tu pareja no se aprecie a si mismo(a). Si este es el caso, él o ella no podrá apreciarte a ti.
Establecer un diálogo con tu pareja puede conducir a un nuevo despertar de conciencia para ambos, si es que tanto tú como tu pareja están dispuestos a aprender acerca de ustedes mismos. La intimidad es el resultado de poder hablar de estos asuntos con gentileza y amor hacia ustedes mismos.
Si tu pareja se cierra y se vuelve defensiva, entonces necesitas enfrentar este asunto desde dentro de ti. No puedes obligar a una persona a que se abra o aprenda contigo si no está dispuesta a hacerlo. Puede resultar muy dificil dejar de preocuparse de que tu pareja no te vea ni te valore, pero puesto que no tienes control sobre esto, puedes enfocarte en verte y valorarte a ti misma(o). Haciendo esto podrás traer el gozo nuevamente a tu vida y quizá puedas lograr que tu relación mejore.
Junto contigo en el camino,
Coach Alex

lunes, 27 de enero de 2014

Visión de Ojo de Cerradura o de Puerta Abierta

Si la felicidad, el éxito o el cambio de vida dependieran de tener que elegir entre mirar a través del ojo de una cerradura, lo que proporcionaría apenas una verdad a medias de lo que se quiere lograr, o mirar a través de una puerta abierta, lo que implicaría tener una visión completa, ¿cuál escogerías?
En el libro “Alicia en el País de las Maravillas” de Lewis Carroll, el autor nos narra que Alicia, después de recuperarse de la caída por el pozo profundo,  trataba de encontrar una salida y se encontró con una puerta “que daba a un estrecho pasadizo, no más ancho que una ratonera. Se arrodilló y al otro lado del pasadizo vio el jardín más maravilloso que podáis imaginar. ¡Qué ganas tenía de salir de aquella oscura sala y de pasear entre aquellos macizos de flores multicolores y aquellas frescas fuentes! […] ¡Pobre Alicia! Lo máximo que podía hacer era echarse de lado en el suelo y mirar el jardín con un solo ojo; entrar en él era ahora más difícil que nunca. Se sentó en el suelo y volvió a llorar “
En términos del desarrollo personal, la acción de mirar a través del ojo de una cerradura nos habla de esas limitaciones autoimpuestas que solo nos permiten tener una visión a medias sin poder apreciar completamente lo que se encuentra al otro lado.
Si bien es cierto que la visión de ojo de cerradura podría implicar también la búsqueda de la verdad (Alétheia = Alicia= Verdad), de la realidad, de lo auténticamente vital y necesario, también es cierto que una búsqueda con limitaciones autoimpuestas no lleva a ninguna parte.
La persona que se ha acostumbrado a mirar a través de la cerradura, que es símbolo de la visión limitada de la vida o limitación del potencial propio, ha realizado una acción o ha tenido un pensamiento, una idea o una creencia o ha mantenido una actitud que le han llevado allí.
Para lograr salirse de la visión de ojo de cerradura  y llegar al “jardín multicolor con fuentes frescas”, hay que desarrollar una visión de puerta abierta. Es esa visión amplia, sin limitaciones, que también requiere de nuevas acciones, nuevos pensamientos, nuevas creencias y nuevas actitudes que vayan más allá de sentarse en el suelo y ponerse a llorar, como lo hizo Alicia en el pozo.
Si una persona se conforma únicamente con el deseo de salir de la oscuridad de las dudas o añorar lo que está al otro lado de la puerta de las oportunidades  no logrará nada si ese deseo no está acompañado de acciones concretas y creencias potenciadoras que le permitan llegar allí.
El Coaching para el Desarrollo Personal es una opción disponible actualmente para ayudar a las personas a desarrollar esas acciones concretas y creencias potenciadoras, a cambiar los viejos esquemas y a adquirir nuevas habilidades para una vida más productiva y satisfactoria.
Contáctanos hoy mismo para recibir más información acerca de nuestro Programa para el Desarrollo Personal y  la oportunidad de adquirir una visión de puerta abierta.

Junto contigo en el camino,
Coach Alex