Cuando el corazón sigue dividido: relato sobre amar de nuevo sin estar “listo”
Cuando todos parecen saber qué deberías sentir Renzo se dio cuenta de que hablaban de él cuando escuchó su nombre dicho en voz baja, seguido de un “es demasiado pronto, todavía no la ha superado”. Fingió que miraba el móvil, como si revisara un mensaje urgente, pero en realidad sólo leía por cuarta vez la misma notificación vieja. En la mesa de al lado, dos conocidos opinaban sobre su vida amorosa como quien comenta el clima: con ligereza, sin consecuencias. —Es que no se puede —dijo uno—. Primero sana, luego te metes con otra persona. Renzo sintió un pinchazo en el pecho. No era rabia. Era algo peor: la duda de si tenían razón. Había algo en él que se agitaba desde hacía meses. Una incomodidad sorda, como una piedra en el zapato que uno aprende a tolerar, pero que no deja caminar en paz. Sabía que no estaba del todo bien. Sabía que una parte de su corazón seguía mirando hacia atrás. Y aun así, estaba empezando algo nuevo con Alma. El eco de una historia que no termina Luna habí...